Enrique Jonguitud/ Entrevista.com
Ciudad Victoria, 9 de febrero.- Jornadas extenuantes, presión constante y prácticas normalizadas al margen de la ley forman parte del escenario que enfrentan médicos residentes en Tamaulipas, una situación que ahora quedó expuesta en el Congreso local con una iniciativa que busca poner límites y obligar a las instituciones de salud a rendir cuentas.
El tema llegó al Pleno luego de que Víctor Manuel García Fuentes advirtiera que la falta de un marco legal claro ha permitido condiciones que afectan directamente la salud física y mental de quienes se forman como especialistas, con consecuencias que también repercuten en la calidad de la atención médica a la población.
García Fuentes sostuvo que los médicos residentes sostienen buena parte del trabajo hospitalario, pero lo hacen sin un reconocimiento jurídico dentro del Sistema Estatal de Salud, lo que deja abierta la puerta a abusos, excesos en las guardias y trato indigno que se ha vuelto cotidiano.
La propuesta impulsada por García Fuentes plantea reformar la Ley de Salud Estatal para definir legalmente a la persona médica residente y establecer de manera precisa sus derechos, obligaciones y las responsabilidades de hospitales y clínicas públicas y privadas que funcionan como sedes de formación.
Entre los puntos más sensibles del proyecto de García Fuentes se encuentran la obligación de garantizar jornadas y guardias compatibles con la seguridad del paciente, descansos posteriores a turnos prolongados y condiciones mínimas de dignidad y respeto a los derechos humanos.
La iniciativa también busca frenar prácticas que han sido denunciadas de manera informal, como el hostigamiento, la humillación, la asignación de tareas ajenas a la formación médica y la ausencia de canales seguros para denunciar abusos dentro de las instituciones de salud.
García Fuentes propuso además que la Secretaría de Salud de Tamaulipas deje de ser un espectador y asuma la supervisión directa de las sedes de formación, emita lineamientos de buenas prácticas y dé seguimiento a quejas relacionadas con violaciones a los derechos de los médicos residentes.
Al solicitar el respaldo de las distintas fuerzas políticas, García Fuentes subrayó que no se trata solo de un reclamo laboral, sino de una alerta de salud pública; la iniciativa fue acompañada por legisladores de Morena, PRI y PAN, y turnada a comisiones para su análisis y eventual dictamen.