Conectan generaciones con cartas de amor y amistad, construyendo vínculos afectivos a través de palabras escritas
Entrevista.com
Ciudad Victoria, 10 de febrero.-Un sobre cerrado, una hoja escrita a mano y la expectativa de ser leído dieron forma a una historia que comenzó este febrero en Ciudad Victoria, en la que niños decidieron enviar cartas por el Día del Amor y la Amistad a abuelos que viven en un asilo, rompiendo la rutina y el aislamiento con palabras sencillas pero cargadas de afecto.
La actividad es promocionada por el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA) que aprovecha las festividades de febrero para vincular a dos generaciones diferentes a través de una actividad lúdica.
La iniciativa, conocida como El Buzón del Amor y la Amistad, inició en la Casa Hogar del Adulto Mayor, un espacio donde el tiempo suele transcurrir con calma y silencios largos, ahora interrumpidos por mensajes provenientes de estudiantes que nunca habían tenido contacto con quienes hoy esperan una respuesta.
Cada carta se convirtió en una ventana al mundo infantil, con relatos de la escuela, dibujos, preguntas y saludos, mientras que los adultos mayores respondieron con recuerdos de su niñez, consejos y fragmentos de una vida marcada por experiencias que rara vez encuentran un oído atento.
El intercambio epistolar se realiza mediante un buzón que simboliza la conexión entre generaciones, en una dinámica que contempla el envío de tres cartas por participante, creando un diálogo pausado que contrasta con la inmediatez de la comunicación digital.
Alumnos de la Escuela Primaria Victoria participan en esta actividad junto con los abuelos de la institución, quienes encontraron en la escritura una forma de sentirse acompañados, escuchados y valorados más allá de las fechas conmemorativas.
El proceso culminará con un encuentro presencial en la Biblioteca Pública del Centro Cultural Tamaulipas, donde niños y adultos mayores podrán verse por primera vez, reconocer las letras que leyeron y compartir anécdotas, risas y memorias que hasta ahora solo existían en papel.
Más allá de una celebración, la experiencia dejó ver cómo un gesto simple puede generar cercanía, reforzar valores como el respeto y la empatía, y recordar que la amistad y el amor también se construyen escuchando historias que merecen ser contadas.
Julio Pecina, director de Publicaciones del ITCA y Hortencia García Nolasco, titular de la Biblioteca del Centro Cultural Tamaulipas fueron los encargados de coordinar la noble actividad.