Enrique Jonguitud/ Entrevista.com
Ciudad Victoria, 7 de julio.- El ciberacoso continúa al alza en Tamaulipas y, aunque cada vez más personas son víctimas de agresiones a través de internet, apenas el 11 por ciento presenta una denuncia ante el Ministerio Público, reveló el Módulo sobre Ciberacoso 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El estudio señala que durante 2025 el 17 por ciento de las personas de 12 años y más usuarias de internet en el estado sufrió alguna situación de ciberacoso, cifra superior al 16.1 por ciento registrado en 2024, lo que confirma un aumento de este delito en el entorno digital.
Si bien el Inegi no precisa el número de personas afectadas, el fenómeno adquiere una mayor dimensión al considerar que Tamaulipas tiene una población de 3 millones 527 mil 735 habitantes y que alrededor del 90 por ciento cuenta con acceso a internet, lo que amplía el universo de posibles víctimas.
La encuesta identifica a WhatsApp, las llamadas telefónicas y Facebook como las principales vías utilizadas para cometer ciberacoso en la entidad, plataformas que concentran gran parte de la comunicación cotidiana de las y los tamaulipecos.
El reporte también advierte que la reacción más común de las víctimas consiste en bloquear números telefónicos, cuentas o páginas desde donde reciben las agresiones, mientras que otras personas prefieren ignorar los ataques. En contraste, solo una de cada diez víctimas decide acudir ante las autoridades para denunciar.
Por otra parte, Tamaulipas figura entre las entidades con menor prevalencia de ciberacoso contra las mujeres, con una incidencia de 16.4 por ciento, mientras que entre los hombres el porcentaje alcanza el 17.6 por ciento.
Además, el estado ocupa el segundo lugar nacional entre las entidades donde las personas pasan más tiempo conectadas a internet, con un promedio de 6.7 horas diarias, una condición que incrementa la exposición a los riesgos y agresiones en el entorno digital desde teléfonos celulares y computadoras.
Creo que este enfoque tiene más fuerza porque desde el primer párrafo coloca el problema principal: aumentan las víctimas y casi nadie denuncia. Eso engancha al lector desde el inicio y deja el dato estadístico para reforzar la información en el segundo párrafo.