La presencia de vendedores de la flor naranja es escasa en el primer cuadro de la capital; a un costado de la Basílica de Nuestra Señora del Refugio, pequeños ramos de cuatro flores se ofrecen en 60 pesos.
Enrique Jonguitud/ Entrevista.com
Ciudad Victoria, 27 de octubre.- A pocos días de la celebración del Día de Muertos, la venta de flor de cempasúchil tiene una presencia limitada en el centro de Ciudad Victoria, donde son pocos los comerciantes que ofrecen esta planta tradicional para adornar altares y recordar a los difuntos.
Uno de los puntos donde se puede encontrar esta flor es a un costado de la Basílica de Nuestra Señora del Refugio, en el cruce de las calles 8 y Morelos, donde un vendedor instaló un puesto móvil con decenas de flores de color naranja, listas para llevar a los hogares.
En ese lugar, los pequeños ramos de cempasúchil se ofrecen en 60 pesos por cuatro flores, una alternativa para quienes buscan conservar la tradición de colocar esta planta en sus ofrendas sin adquirir grandes cantidades.
Aunque el naranja intenso de las flores destaca entre el tránsito vehicular y las banquetas del primer cuadro, la actividad comercial relacionada con esta tradición todavía luce discreta, pues en buena parte del centro no se observan numerosos puestos dedicados a su venta.
La flor de cempasúchil es uno de los elementos más representativos del Día de Muertos en México, ya que sus pétalos suelen utilizarse para adornar altares, tumbas y caminos simbólicos que, de acuerdo con la tradición popular, guían a las almas de los difuntos.
En Ciudad Victoria, las compras de esta flor forman parte de los preparativos que algunas familias realizan antes del 1 y 2 de noviembre, fechas en las que se acostumbra recordar a quienes ya fallecieron mediante ofrendas, fotografías, veladoras y alimentos.
Por ahora, quienes recorren el centro de la capital tamaulipeca tienen pocas opciones visibles para adquirir cempasúchil, aunque el puesto ubicado junto a la basílica ofrece la posibilidad de llevar pequeños ramos y mantener viva una de las costumbres más arraigadas de estas fechas.