Enrique Jonguitud/ Entrevista.com
Ciudad Victoria, 10 de abril.- El Congreso de Tamaulipas aprobó la reforma electoral conocida como Plan B, con la cual se reducirá el tamaño de los cabildos, se limitará el gasto de los congresos locales y se establecerán nuevas reglas de austeridad en la operación de los ayuntamientos.
La mayoría legislativa de Morena respaldó la Minuta enviada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mediante la cual se reforman los artículos 115 y 116, además de la adición de un párrafo al artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
La reforma contempla ajustes en la integración y funcionamiento de los ayuntamientos, así como límites al presupuesto de los congresos estatales y a las remuneraciones de funcionarios electorales, bajo criterios de austeridad, paridad de género e igualdad sustantiva.
Entre los principales cambios, se establece que los ayuntamientos tendrán un límite de hasta 15 regidurías, las cuales deberán elegirse bajo los principios de paridad de género vertical y horizontal, además de incorporar la perspectiva de género e igualdad sustantiva.
También se determinó que el presupuesto de las legislaturas locales no podrá exceder el 0.70 por ciento del presupuesto de egresos de cada entidad, con el objetivo de fortalecer la disciplina y la racionalidad en el ejercicio del gasto público.
El presidente del Congreso local, Humberto Prieto Herrera, afirmó que los ajustes permitirán generar ahorros institucionales que podrán destinarse a programas sociales y otras necesidades prioritarias.
Detalló que el Congreso de Tamaulipas se mantiene entre los más austeros del país, al ubicarse en la posición 27 de 32 en cuanto a presupuesto estatal asignado, y señaló que actualmente opera con apenas el 0.38 por ciento del presupuesto total del Estado.
“El Congreso de Tamaulipas se caracteriza por ejercer un gasto responsable, bien planeado, y por el trabajo constante de las diputadas y diputados”. Asimismo, defendió la reforma “Hay espacios donde se puede hacer más eficiente el gasto. Reducir figuras administrativas puede generar ahorros importantes para atender necesidades sociales”.